Caminante de medio minuto
caminante de medio minuto, el resto del trayecto,
en vehículo, como me aburre la velocidad,
por eso corro tanto, para estrellarme contra mis ungüentos.
llevo diez años insistiendo en la misma tontería,
pero creo que aún no ha quedado lo suficientemente claro,
insistamos pues.
busco reacciones dispares, de odio o de violencia,
la indiferencia es "cascarón de huevo" en esta partida,
me mantengo en equilibrio entre tres vidas a cual
más estúpida, la del trabajo, la mía y la nuestra,
la trinidad del agobio y la trinidad del solsticio.
dos de ventaja, tíos, dos de ventaja, siempre.
no puedo parar a los ángeles, con ellos no puedo,
sus caricias, sus miradas, su cansancio...
no puedo con ellos.
al mirarme en ellos, me confundo, tíos, porque
los comprendo y me siento feliz.
alivian, como el aloe en las rozaduras del culo,
y nos echan, hermanos, nos echan del paraíso y
todos tan contentos, es duro, como manejar siempre las mismas
palabras y buscar cierta musicalidad,
la poesía es una sopa de letras infinita,
la matemática improvisada en continua evolución,
llegará un día en que escribir "ya" lo explique todo,
pero rezaré porque tarde mucho tiempo y yo no lo vea.

Antonio dijo
Tu poesia es irreverente pero muy humana, demuestra un inconformismo con hechos de la vida, me agradaría mucho poder leer una historia salida de tu pluma, a ver si te atreves, aquí estaré para leerla.
Un saludo Miguel
15 Agosto 2006 | 06:23 PM