La fosa estrecha de Juan Simón - 12. Una pareja de conocidos
LA FOSA ESTRECHA DE JUAN SIMÓN
Capítulo 12 - Una pareja de conocidos
Entró una pareja de conocidos al lugar.
Nos vieron y nos saludaron a lo lejos.
Gran Gordo andaba con la cabeza echada en mi hombro, con los ojos cerrados, sintiendo la amistad, agarrando la camisa negra de Félix y la camiseta gris de Fritz con la mano que le quedaba libre, diciendo lo que nos quería. Muy pesado el cabrón. Y todavía no estaba borracho. La pareja de conocidos se nos acercó.

- Esto está hasta el culo... - dijo el tipo.
- Desde luego - le respondió Fritz.
- ¿Y esas marcas en la cara?, ¿os habéis maquillado para salir? - nos preguntó.
- Claro tío, hoy es la jodida noche de los muertos vivientes... - dije yo.
- Hemos visto a Mizifú hace un rato con una tía, os anda buscando - continuó él. Yo escupí el sorbo de cerveza, los ojos de Gran Gordo se abrieron de repente.
- ¿Qué? - Preguntó.
- Mizifú... andaba hace un rato por el bulevar, preguntando por vosotros, iba con una tía que no estaba mal, tenía un buen polvo...
Gran Gordo se incorporó y nos apartó a un lado.

- ¡¿QUÉ?! - preguntó de nuevo el gordo agarrandolo por la solapa de su camisa.
- ¡¿QUÉ?! - el tipo se acojonó un poco, nosotros, Félix, Fritz y yo, no podíamos dar crédito a lo que acabábamos de oír. Bloqueados. Sin reacción posible.
- Oye, gordo, ¡a mí no me toques! - la chica intentaba separar a su chico de los puños ensangrentados del gordo - ¿qué coño te pasa?
- ¡Mira sus nudillos!, ¡está buscando pelea! ¡está buscando pelea!, ¡suéltale!, ¡suéltale!, ¡no le hagas daño, cerdo! - gritaba la chica zarandeando los brazos de Gran Gordo. La gente se nos abría en círculo. Otra vez el puto centro de atención.
Gran Gordo mordió su nudillo herido. Él logró quitárselo de encima, nosotros sujetamos al gordo entre los tres.
- ¡Te voy a joder vivo, amigo!, ¡me voy a correr en tu boca!
- ¡Qué te follen, cabrón!, ¡que te follen! - la chica sacó del local a su novio. La gente alrededor nos miraba preguntándose qué habría pasado, cual sería la razón por la cual, aquellos hijos de perra se agitaban de una manera tan violenta y jodían su momento de diversión.
- Se ha equivocado, gordo, Mizifú no existe, el chaval estaba confundido, no lo ha hecho con mala intención, se ha confundido, gordo, no nos jodas, ¡una puta equivocación! - le dije, y Gran Gordo agarró bien fuerte su copa y se fué al servicio.

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9. Risotadas

San Pol ipo dijo
Te tengo, te tengo....ah, ese pontito negro que tapa tu pichilla lo voy a photosetear agregando la verga de un cachorro canino de seis días
Vendetta para il tuo arroganzzia
17 Septiembre 2006 | 12:49 AM